Sumergite en una cultura milenaria entre templos, trenes bala y cerezos en flor. Si estás pensando en viajar a Japón, esta guía te va a ayudar a sacarle el máximo provecho a tu recorrido.
Si estás planeando un viaje al país del sol naciente, seguro te preguntás qué hacer en Japón para aprovechar cada día. La variedad de experiencias que ofrece este destino, desde templos antiguos hasta trenes futuristas, hace que cada recorrido sea diferente, incluso para quienes ya lo visitaron.
En este artículo vas a descubrir cómo organizar tu viaje desde Argentina, cuál es la mejor época para ir, qué ciudades no podés perderte y qué experiencias vale la pena vivir, tanto si es tu primera vez como si ya recorriste parte del país.
Viajar a Japón desde Argentina requiere al menos una escala, ya que no hay vuelos directos. Las rutas más frecuentes combinan aerolíneas como LATAM, American Airlines, Japan Airlines, Lufthansa y más, con conexiones en Europa, Medio Oriente, México, Canadá o Estados Unidos.
El trayecto total desde Buenos Aires hasta Tokio suele durar entre 30 y 35 horas, dependiendo del tiempo de espera entre vuelos. Se arriba generalmente a los aeropuertos internacionales de Narita o Haneda, según el itinerario.
Con respecto a los requisitos migratorios, Japón es uno de los países a los que podés viajar sin visa. Si tu estadía es menor a 90 días, solo necesitás contar con pasaporte vigente y billete de salida.
Japón tiene miles de capas: podés estar comiendo en un callejón rodeado de farolitos y, a la vuelta de la esquina, subirte a un tren que flota a 300 kilómetros por hora.
Acá te dejamos siete experiencias que combinan lo tradicional y lo moderno, y que no pueden faltar si vas a pisar suelo japonés.
En Kioto hay más de mil templos, pero algunos son verdaderos íconos. Fushimi Inari Taisha, con sus túneles de torii rojos, es uno de los santuarios más visitados de Japón. El recorrido completo lleva una hora o más, y el acceso es gratuito.
También podés ir al Kinkaku-ji (Pabellón Dorado), cubierto en pan de oro, que se refleja sobre un estanque rodeado de pinos. La entrada cuesta unos 5 dólares y se recorre en menos de una hora.
Los trenes bala, o shinkansen, conectan las principales ciudades japonesas a más de 300 kilómetros por hora. Son puntuales, silenciosos y limpios.
Con el Japan Rail Pass, podés hacer el tramo Tokio–Kioto sin costo adicional. Sin el pase, cuesta cerca de 100 dólares por tramo. Si hacés la ruta Tokio–Osaka, sentate del lado derecho para ver el Monte Fuji en el camino.
Los onsen son baños termales naturales, muy populares en todo Japón. Muchos están dentro de ryokan, alojamientos tradicionales con tatami, futón y comida japonesa servida al estilo kaiseki.
Una noche con cena y desayuno puede costar desde 130 dólares. Algunos onsen no permiten el ingreso a personas con tatuajes visibles, así que chequealo antes.
Ubicado a una hora de Kioto u Osaka, el castillo de Himeji es el mejor conservado de todo Japón. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad y nunca fue destruido ni reconstruido.
La entrada cuesta unos 10 dólares. El paseo completo, entre el castillo y los jardines, puede llevarte entre una y dos horas, especialmente si vas en temporada de sakura.
Cada barrio de Tokio tiene su identidad. En Shibuya, cruzás la intersección más transitada del mundo. En Akihabara, encontrás tecnología, manga y cultura otaku. Y en Harajuku, moda alternativa, cafés temáticos y snacks extravagantes.
Además, podés subir al mirador Shibuya Sky, con vista panorámica 360° de la ciudad. Te recomendamos reservar con anticipación.
La gastronomía japonesa tiene muchísimo más que sushi. Un bowl de ramen cuesta entre 6 y 8 dólares y se puede encontrar en cualquier estación o calle céntrica.
También podés probar okonomiyaki (tortilla japonesa), takoyaki (bolitas de pulpo) o comer en un izakaya, que son bares típicos con platos para compartir. Los depachika, subsuelos gourmet de las tiendas, son ideales para probar variedad de platos por poca plata.
A solo 45 minutos de Kioto o una hora desde Osaka, Nara es una ciudad pequeña pero con grandes atractivos. El principal es el Parque de Nara, donde más de mil ciervos andan sueltos y se acercan a los visitantes. Podés comprarles galletas especiales y alimentarlos con la mano.
También podés visitar el Templo Todai-ji, que alberga una enorme estatua de Buda (Daibutsu). La entrada cuesta unos 6 dólares y vale la pena dedicar medio día a este recorrido.
Hacer un viaje a Japón desde Argentina implica una inversión considerable, pero si planificás con tiempo, podés optimizar gastos y aprovechar al máximo cada yen.
En promedio, necesitás entre 100 y 150 dólares por día, sin contar el aéreo. Si estás evaluando este destino como parte de un itinerario más largo, te recomendamos leer también nuestra guía para viajar a Asia desde Argentina, con más información útil para planificar.
Japón tiene las cuatro estaciones bien marcadas, y cada una ofrece una experiencia diferente:
Cualquier momento es ideal si viajás con la protección adecuada. Contratá una asistencia de viaje internacional y disfrutá Japón con total tranquilidad.
La temporada del sakura suele comenzar entre finales de marzo y principios de abril, aunque varía según la región.
En Tokio, Kioto y Osaka, el pico de floración se da entre el 25 de marzo y el 10 de abril. En el sur (como Okinawa), florecen en febrero, y en el norte (Hokkaido), recién en mayo.
En un destino tan distinto como Japón, contar con un respaldo confiable marca la diferencia.
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También podés incluir cobertura para deportes, enfermedades preexistentes o robo de dispositivos electrónicos.
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No es necesario activar el voucher antes viajar. Sólo recomendamos descargar la app y registrarte previamente a salir del país.
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