Conocida como la Venecia del Norte, Brujas es una ciudad medieval con canales que te trasladarán a otra época. Aquí te contamos qué ver en Brujas para aprovechar al máximo tu visita.
Brujas, Bélgica, es la ciudad más turística del país, incluso por delante de Bruselas. Y no es casualidad: su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, conserva prácticamente intacto su trazado medieval, su arquitectura gótica de ladrillo, sus calles empedradas y canales con más de 80 puentes.
Hoy, en este artículo, te contamos qué ver en Brujas durante tu visita y cómo cuidarte durante tu estancia con la asistencia al viajero de Assist Card.
Brujas se encuentra en el extremo noroeste de Bélgica, a 90 kilómetros de Bruselas, en la provincia de Flandes Occidental.
Desde Bruselas, los trenes conectan ambas ciudades cada 10 minutos aproximadamente, con un trayecto de una hora. Los billetes cuestan entre 15 y 20 euros.
La estación de tren de Brujas se ubica a 10 minutos a pie del centro histórico, aunque también puedes tomar los autobuses urbanos 51, 58, 50 o 63, que pasan cada 5 minutos.
A continuación, te presentamos los sitios más representativos de Brujas, Bélgica, que no puedes perderte durante tu visita.
La Grote Markt o Plaza Mayor es una de las principales cosas que ver en Brujas y el punto de partida ideal para cualquier itinerario. Esta plaza está rodeada de casas gremiales del siglo XVII con fachadas escalonadas, características de la arquitectura flamenca.
El elemento más destacado de la plaza es el campanario Belfort, una torre medieval de 83 metros de altura construida en el siglo XIII. Si te animas a subir sus 366 escalones, obtendrás vistas panorámicas de toda la ciudad.
Además, durante el ascenso, podrás ver la Cámara del Tesoro, donde se guardaban los documentos medievales de la ciudad, y el carrillón con 47 campanas que suena tres veces al día.
A pocos pasos de la Grote Markt encontrarás la Plaza Burg, que concentra varios edificios históricos de gran valor arquitectónico.
El Ayuntamiento de Brujas (Stadhuis), construido entre 1376 y 1421 en estilo gótico florido, es uno de los ayuntamientos más antiguos de Bélgica.
Junto a él, se encuentra la Basílica de la Santa Sangre, un templo de dos niveles construido en el siglo XII. Según la tradición, aquí se conserva una reliquia con gotas de la sangre de Cristo traída desde Tierra Santa en 1150.
Cada año, el Día de la Ascensión, la reliquia se saca en procesión por las calles de Brujas, una celebración declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO en 2009.
Los canales de Brujas son vías fluviales que conectan la ciudad con el mar desde Edad Media. Puedes recorrerlos en barca, en paseos de unos 30 minutos a 12 euros por persona, con guías que te explican la historia de los edificios más importantes mientras navegas.
Los embarcaderos principales se encuentran en cinco puntos del centro histórico y operan de marzo a noviembre.
El Begijnhof Ten Wijngaarde, fundado en 1245 por la condesa de Flandes, es uno de los lugares con más historia de Brujas. Los beaterios fueron creados en la Edad Media como comunidades para mujeres solteras, viudas o huérfanas que, sin hacer votos perpetuos, llevaban una vida piadosa dedicada a ayudar a los necesitados.
El conjunto, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998, está formado por unas 30 casas blancas de los siglos XVI, XVII y XVIII dispuestas alrededor de un jardín tranquilo con álamos. En el centro se encuentra la iglesia de Santa Isabel. Actualmente, el beaterio está habitado por monjas benedictinas, ya que no quedan beguinas.
La Iglesia de Nuestra Señora (Onze-Lieve-Vrouwekerk) posee la segunda torre de ladrillo más alta del mundo. Construida en estilo gótico entre los siglos XIII y XV, destaca por su aguja que domina el perfil de la ciudad.
El interior alberga una de las obras más valiosas de Brujas: la Madonna de Brujas (La Virgen con el Niño) de Miguel Ángel Buonarroti, esculpida en mármol de Carrara alrededor de 1504. Es la única obra del artista florentino que salió de Italia durante su vida.
La iglesia también contiene las tumbas de Carlos el Temerario y su hija María de Borgoña, así como un tríptico de Bernard van Orley que representa el Monte Calvario.
Puedes visitar Brujas y Gante en el mismo día, ya que están separadas por 40 kilómetros, que se recorren en tren en solo 22 minutos. Los servicios comienzan después de las 4:00 de la mañana y se mantienen hasta casi medianoche.
Para aprovechar qué ver en Brujas y Gante en un día, te sugerimos comenzar temprano en una de las dos ciudades.
Esta estrategia permite ver los puntos más destacados de ambas ciudades medievales flamencas sin prisas excesivas.
Planificar un viaje a Bélgica implica pensar no solo en qué ver en Brujas en un día o dos, sino también en cómo proteger tu inversión y tu bienestar fuera de España. Contar con un seguro de viaje te aporta tranquilidad ante imprevistos médicos, logísticos o legales: desde problemas de salud repentinos hasta cancelaciones de última hora.
Assist Card ofrece cobertura médica integral, asistencia odontológica de urgencia, asesoramiento legal y soporte 24/7 en español. Con más de 50 años de experiencia y presencia en más de 190 países, Assist Card te acompaña en cada etapa de tu viaje para que solo te preocupes por disfrutar.
¿Cómo contratar tu asistencia de viaje?
En pocos minutos, recibirás tu e-voucher por correo electrónico. La cobertura se activa automáticamente en las fechas indicadas, sin trámites adicionales.
¿Listo para descubrir los tesoros medievales de Flandes? Explora Brujas con confianza. Viaja con la protección de Assist Card.
Te mostramos todos los requisitos, tips, lugares e información general que tienes que conocer para cada destino específico: